
Millones de animales mueren diariamente víctimas de los hábitos de nuestra sociedad. Muchos morirán solos, asustados, esperando su turno en el matadero mientras ven morir a los que estaban por delante en la fila. Otros muchos morirán en laboratorios, víctimas de una ciencia mal entendida que antepone los beneficios económicos al interés por los experimentos alternativos. Millones más serán asesinados y despojados de su piel, que acabará convertida en prendas de vestir innecesarias, para las que existen alternativas sintéticas o vegetales. Para nuestro entretenimiento morirán más y más animales: en ruedos de plazas todavía no abolidas; en fiestas que en nombre de la cultura y la tradición creen tener carta blanca para torturar a inocentes animales indefensos; en circos, zoos y aquariums, donde morirán tras una vida en reclusión, condenados por el delito de no pertenecer a nuestra especie humana.
Su muerte será el punto y final a unas vidas cuyo valor será medido por la cantidad de beneficios que generen: vivirán hasta que valgan más muertos que vivos. Una vida en la que sus necesidades no contarán. No contará ni siquiera la necesidad de crecer con sus familias o de ver la luz del sol.

Sabemos cómo son tratados los animales, pero nos resulta extraño hablar de solidarizarnos con ellos, aunque eso represente su única esperanza. Echando la vista al pasado nos encontramos con parecidas situaciones en las que las sociedades no entendieron en un principio como aparecían movimientos sociales defensores de los desprotegidos. Aquellos desprotegidos y desprotegidas que gracias a personas solidarias pudieron, tras luchar por sus derechos, votar y acceder a la educación o dejar de ser esclavos y conseguir su dignidad.



Aquellas personas solidarias eran personas como tú. Porque tú, como nosotros en Equanimal, sabes que los animales nos necesitan. Nosotros somos su voz, su esperanza de una vida mejor lejos de la injusticia, el sufrimiento y el miedo. Tú puedes marcar la diferencia para muchos animales. Ayuda a los animales: apoya a Equanimal.

Preámbulo
Constatando el hecho de que los animales sienten, es decir, sufren y disfrutan de sus vidas;
Constatando que pese a esta evidencia el resto de los animales son desconsiderados por la mayoría de los seres humanos, de tal manera que no son respetados en sus necesidades mínimas;
Constatando que diariamente son millones los animales que están privados de libertad, usados para experimentación o siendo asesinados para distintos fines;
Constatando que gran parte de ello se lleva a cabo de un modo ratificado en el derecho con la consideración de los animales no humanos como propiedades;
Constatando que son considerados como simples objetos de los cuales podemos servirnos en función de nuestros deseos, tradiciones, intereses o gustos;
Entendiendo que ello tiene su origen en una discriminación injustificada de los animales no humanos por pertenecer a otra especie.
Consideraciones
Todos los animales deben recibir un trato que tenga en cuenta plenamente sus necesidades.
La razón fundamental para tomar nuestras decisiones éticas es la posiblidad de dañar o beneficiar a otros.
Para valorar si un animal tiene necesidades resulta irrelevante cualquier otra capacidad independiente de la de sufrir o disfrutar que éste posea.
Del mismo modo, ningún tipo de clasificación no relacionada con la capacidad de sufrir o disfrutar (género, raza, especie, familia, orden…) puede ser un motivo para discriminar a ningún animal, sea este humano o no humano.
Por ello, la priorización de las necesidades de un animal sobre las de otro basada únicamente en la especie a la que pertenece cada uno (en el caso concreto en que favorece a los miembros del grupo humano conocida como antropocentrismo), resulta moralmente injustificable.
En consecuencia, Equanimal, persigue:
La plena consideración y reconocimiento de las necesidades de los animales. Entendemos que las necesidades básicas de cualquier animal son: vivir, ser libre, no ser torturado y disfrutar de su integridad física.
Generar un cuestionamiento individual y social de la actitud discriminatoria con los animales y sus consecuencias.
Propiciar un cambio en la actitud hacia el resto de los animales a través de la educación y la concienciación, para lograr un estilo de vida respetuoso con los animales.
La eliminación paulatina de la utilización de los animales como medios para la satisfacción de fines humanos, incluida su utilización tratando de respetar algunas de sus necesidades pero no todas. Esto último, además de no respetar a los animales, entendemos que provoca la perpetuación de su utilización.
El reconocimiento en el plano jurídico de los animales como sujetos de derechos. Éstos incluirán todos aquellos precisos para que disfruten plenamente de su existencia. Tales derechos son, de manera básica, el derecho a la libertad, a la vida, a la integridad física y a no ser dañados en forma alguna, y todos los demás derechos derivados de éstos. El reconocimiento de tales derechos implica que aquellos que los poseen no pueden ser calificados como propiedades.
Epílogo
Equanimal defenderá los intereses de los animales por ellos mismos y no en función de otros intereses implicados.
De modo particular, no priorizará los intereses de un determinado animal por cualquiera de los siguientes motivos:
i) porque exista un interés humano implicado en ello.
ii) porque sea miembro de una especie escasa, endémica o en peligro de desaparición.
iii) por el hecho de que habite en un determinado ecosistema.
Equanimal sólo se posicionará en cuestiones que conduzcan hacia la consecución de los objetivos de la organización. Asimismo no defenderá ninguna posición de tipo político, religioso, filosófico o de cualquier otra clase, excepto que impliquen la oposición a cualquier tipo de discriminación, o a no ser que ello afecte a la defensa de los animales.
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