El infierno de los perros en la tierra
InicioExplotación AnimalActivismoQuiénes sómosSala de prensaContactaTiendaVideosHazte socio
El infierno de los perros en la tierra
Miércoles, 07 de Abril de 2010 17:39

Se enfrenta a 7 meses de cárcel por maltratar a sus canes en un pabellón de Loiu donde se encontraron restos óseos de más animales

Siete meses de cárcel pide el fiscal para un hombre que presuntamente maltrató a sus perros. Al parecer, el acusado tenía séis canes en un pabellón abandonado de Loiu, sin agua, ni comida ni las más mínimas medidas de higiene. En el recinto se encontraron restos óseos de más perros, que podrían haber muerto de inanición. Los hechos se descubrieron en junio de 2008 y pueden ser constitutivos de un delito de maltrato animal. El juicio contra J.B.G.G. iba a celebrarse el 4 de marzo, pero fue aplazado hasta el 25 del mes pasado por enfermedad del acusado.

La voz de alarma la dieron unos obreros de la construcción que trabajaban en una finca cercana al pabellón, al parecer una granja de gallinas en desuso. Tras constatar que los perros no tenían alimento y que nadie acudía a atenderles, se pusieron en contacto con la Asociación por un Trato Ético a los Animales (ATEA). Un miembro de la protectora se desplazó hasta el lugar y logró entrar en el pabellón donde agonizaban los canes. Cámara en mano, grabó imágenes del momento del hallazgo, que serán utilizadas como prueba en el juicio y a las que este periódico ha tenido acceso. En ellas se puede apreciar que los perros vivían rodeados de desechos y sin comida. Cuatro estaban enjaulados, mientras que dos hembras habían vagaban por el recinto. Una de ellas estaba preñada y la otra presentaba signos de desnutrición aguda.

También se encontraron los restos óseos de otros canes, en concreto un esqueleto completo de un perro que yacía acurrucado con el collar al cuello. Según el informe del veterinario, el cadáver podría haber sido devorado por los demás. Según cuenta el activista, que testificará en el juicio, los perros en ningún momento mostraron actitud agresiva, «estaban rendidos y muertos de hambre», sostiene.

Alertada la Ertzaintza y el Ayuntamiento de la localidad, los perros fueron trasladados a un centro de acogida en Artxanda. Una de las hembras "tuvo que ser sacrificada" a las pocas horas porque «su situación era crítica e irreversible», explica desde el centro. Otros dos fueron sometidos a eutanasia porque al parecer desarrollaron conductas agresivas. Sólo tres sobrevivieron y ya han sido adoptados por otras familias. Las razas de los canes -rottweiler, pastor alemán y pastor belga- llevan a pensar que se trataba de perros utilizados en servicios de seguridad y que probablemente habían dejado de ser útiles, extremo que no ha sido confirmado por la parte acusada.

J.B.G.G. declaró ante la juez que había dejado los perros a cargo de una tercera persona porque tenía que salir de viaje de forma indefinida por motivos de salud. Su abogado aseguró ayer a este periódico que el acusado «desconocía la situación en la que se hallaban los animales».

Denunciado en dos ocasiones

No es la primera vez que J.B.G.G. es acusado de maltrato; ya fue denunciado dos veces por hechos similares. El 25 de marzo no compareció ante el tribunal, pero la juez decidió celebrar la vista.

En el juicio testificó el miembro de ATEA que descubrió a los perros. Relató al tribunal la «situación crítica» en la que se encontraban los canes. También acudió como testigo el veterinario que los atendió en el centro de acogida, que explicó que algunos de los perros presentaban claros signos de desnutrición, como «deshidratación severa, delgadez extrema e hictericia por un mal funcionamiento del hígado». Su situación era tan crítica que sólo sobrevivieron tres de los animales rescatados.

La defensa solicitó la libre absolución del acusado, alegando que su conducta obedecía a que en aquellos momentos estaba enfermo y había delegado el cuidado de los perros en un tercero. Esa persona era el principal testigo de la defensa, pero tampoco compareció. El abogado argumentó que «no hubo ensañamiento» por parte de su cliente, sino «sólo conducta de omisión» al no proporcionarles agua ni comida, lo que a su entender encaja «difícilmente en el artículo 337 del Código Penal que se quiere aplicar».

J.B.G.G. es el representante de Argikan, una asociación que consta como "protectora de animales" en el registro del Gobierno vasco, y ha sido denunciado al menos en dos ocasiones por conductas similares a la que ahora le ha llevado a los tribunales. El 15 de abril de 2008, la asociación Provida Animal interponía ante la Ertzaintza de Getxo una denuncia por la vía penal contra él por el abandono de cinco canes y dos caballos pottokas en Berango. Según la demanda, canes y caballos estaban «atados en el solar, sin libertad de movimientos, viviendo sobre sus heces y orines, en condiciones higiénicas deplorables». La demanda no prosperó y los perros fueron devueltos al dueño.

Apenas dos meses después, un vecino de Getxo informaba de que en un vehículo estacionado en la calle Illeta, propiedad de J.B.G.G., dos perros llevaban más de 48 horas encerrados. El Colectivo Antitaurino y Animalista de Bizkaia lo denunció en la comisaría de la Policía Local y, aunque se abrieron diligencias judiciales por la vía administrativa, el responsable no fue sancionado

Fuente: ElCorreo.com

Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
  Más pequeño | Más grande
 

security image
Escribe los caracteres de la imagen


busy